lunes, 7 de julio de 2008

SIN DARME CUENTA LA MATÉ

No aguanto más. Todavía guardo marcas de su paso por mi vida, marcas en el cuerpo y llagas en mi mente.
Ya no quiero verla ni escucharla y sobre todo me carcome el orgullo, el aun hoy desearla. Aun pienso en todos los momentos felices, en como la conocí y en todo el placer que recibí.
Aprieto un poco más las manos y los recuerdos se van borrando, los rencores y el dolor desaparecen, por fin me siento tranquilo y aliviado. Siento que por primera vez puedo respirar, al mismo tiempo que escucho como se escapa el último aliento de vida, de nuestra vida juntos.

2 comentarios:

Antonieta dijo...

R.I.P.

Desde mi cabeza dijo...

antonieta.
Esto no es para ti. así quisiera a ti no logro matarte.