viernes, 19 de junio de 2009

CASTILLOS EN EL AIRE

Hoy mientras escucho a Calamaro no puedo dejar de mandar a la mierda todo. Es más, si creyera en un Dios, ahora mismo dejaría de creer en él. Vi cómo en un segundo y con un par de palabras todos los sueños, que por primera vez me hago en la cabeza se derrumban con un ruido tan fuerte que casi me vuelve loco. Es cómo si todas mis ilusiones, desde el despertarme junto a ella todas las mañanas, verla vestida de novia, tocar su pancita embarazada, hasta el que su rostro arrugado sea lo último que iban a ver mis viejos ojos al final de la más feliz de las vidas se volvieron un espejismo perdiendo todas sus cualidades de realidad. Que maldito dolor.

3 comentarios:

Antonieta dijo...
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Sergio dijo...

las palabras que yo escuche fueron "creo que es mejor que me vaya" se levantó, se vistió y se fue
hay me di cuenta que otra vez había sido capaz de soñar, que otra vez había tenido ilusiones y otra vez .. sentí ese hueco, ese frió y ese dolor... doy gracias de saber que otra vez puedo sentir

Anónimo dijo...
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